Se realiza una rastreo de las fuentes de generación de pérdidas por producto de desperdicios y/o mala planificación.
Una vez identificadas las fuentes mencionadas, se realiza un "taponeo" o contención, para evitar que la fuga de recursos se incremente, de ser posible esa fuente es eliminada y si no puede ser así por el momento, se implementa una metodología para monitorear la efectividad del "taponeo" y estar de cerca evitando que esta genere otros problemas. Todas las acciones de contención, prevención y eliminación son documentadas e incluidas en los reglamentos, procedimientos y sistemas de revisión y seguimiento.